¿Tiene el béisbol de Grandes Ligas arraigo en Miami?

Fanáticos llegan al Marlins Park para el juego de futuras promesas, el domingo 9 de julio de 2017 en Miami. (AP Foto/Lynne Sladky)

El ambiente era de carnaval. La cadencia de los instrumentos de percusión provocó un ritmo ensordecedor dentro del estadio de béisbol en el barrio de la Pequeña Habana en Miami. El público, de pie durante casi todo el partido.

Pero no fue en un juego del equipo de Grandes Ligas de la ciudad.

Ese partido entre la República Dominicana y Estados Unidos en marzo por el Clásico Mundial de Béisbol había batido el récord de concurrencia en los cinco años de existencia del Marlins Park, con casi 38.000 aficionados.

Se espera una asistencia desbordante para el martes en el estadio de los Marlins de Miami, que en su 25ta temporada en las mayores serán anfitriones por primera vez de un Juego de Estrellas.

También se espera un lleno completo el lunes, para el Derby de Jonrones.

Pareciera que el estadio con diseño neomoderno solo vibra con eventos ajenos a sus dueños y ello suscita la interrogante: ¿Tiene el béisbol de Grandes Ligas arraigo en Miami?

El diagnóstico es hartamente conocido. Por la naturaleza de Florida, un estado con una amplia población proveniente de otras regiones, no existe el mismo grado de adhesión de fanáticos con la que cuentan clubes de añeja historia.

Los Marlins han quedado últimos en concurrencia en la Liga Nacional en 11 de las últimas 12 temporadas. Los números de teleaudiencia también son desalentadores: el año pasado quedaron 26tos entre los 30 clubes.

Otro fenómeno que sobresale es que los aficionados que acuden al estadio vienen para alentar a los rivales, como ocurrió el mes pasado, cuando los Cachorros de Chicago y los Mets de Nueva York estuvieron de visita.

“La mayoría de los fans en Miami, a menos que sean latinos, se criaron como fans de otros equipos”, mencionó Ozzie Guillén, el venezolano que fue el manager de los Marlins en la temporada de 2012 y que actualmente se desempeña como comentarista de ESPN Deportes.

Guillén insiste en tener paciencia para abrir el mercado, y recalca que el fanático proveniente de Latinoamérica debe también engancharse con jugadores de otras partes.

“No vas a tener siempre a 18 o 20 peloteros en el equipo, eso se tiene que entender”, dijo Guillén.

Tampoco ayuda que el equipo lleva largo rato sin codearse en los primeros planos. Los Marlins no acuden a la postemporada desde 2003, la sequía vigente más prolongada sin clasificarse.

“No hay que renunciar a este mercado”, dijo Mike Lowell, oriundo del sur de la Florida que defendió la tercera base del equipo de los Marlins que en 2003 conquistó su segundo campeonato de la Serie Mundial. “Se necesitan equipos en los playoffs”.

Lowell evocó ese 2003, cuando los Marlins jugaban en el Pro Player Stadium, que compartían con los Dolphins de la NFL. Superaban concurrencias de 65.000 fanáticos en una postemporada que culminaron venciendo a los Yanquis de Nueva York.

“El último mes fue frenético”, indicó Lowell. “Realmente teníamos una ventaja de local, de un día para otro teníamos a 60.000 en el estadio. Miami sabrá responder a un equipo ganador”.

Eso era lo que proyectaban tener los Marlins para este año, con un núcleo de talento liderado por José Fernández, Giancarlo Stanton, Marcell Ozuna y Christian Yelich.

Pero el club sufrió una dura pérdida el 25 de septiembre pasado, cuando Fernández —su carismático pitcher cubano— y dos acompañantes murieron en un accidente náutico.

En el punto medio de la campaña, los Marlins navegan con un récord por debajo de .500 y no se descartan traspasos de jugadores antes de la fecha límite de cambios, a fin de mes. De hecho, el campocorto cubano Adeiny Hechavarría fue transferido a Tampa Bay el mes pasado.

Lo otro es la venta de la franquicia, que cobró fuerza poco antes del inicio de la temporada. El actual dueño Jeffrey Loria es despreciado por los fanáticos por los numerosos desmantelamientos de roster para mantener una nómina barata.

“Pero Miami es una ciudad de béisbol, tiene una comunidad de gente que sabe mucho de béisbol y eso lo vimos en el Clásico Mundial, con un ambiente espectacular”, dijo Guillén.

 

Fuente: AP

También podría gustarte

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.