Los Expos de Montreal: Una historia sin final feliz

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Por Alfredo Álvarez 

”No hay llanto en el béisbol”… Bueno, no estoy de acuerdo. A veces, incluso el hombre más fuerte y más duro puede derramar una lágrima. El béisbol es un romance. ¿Has visto alguna vez un romance sin lágrimas? De ninguna manera. Hoy quiero compartir con ustedes, la historia de los Expos de Montreal. Un equipo que pasó por muchos momentos desgarradores y finalmente todo terminó con una tragedia.

Los Expos nacieron en 1969, convirtiéndose en el primer equipo en jugar sus partidos de casa fuera de Estados Unidos. Montreal previamente había tenido un equipo. Los Reales de Montreal, que fueron una franquicia histórica de béisbol durante 62 años, los últimos 16 de ellos, siendo el equipo triple A de los Dodgers. Y por esa razón fueron el hogar de algunas figuras icónicas como Jackie Robinson y también Roberto Clemente.

Al principio el equipo ni siquiera tenía un nombre, pero durante un programa de llamadas en la televisión, alguien dijo: “Bueno, acabamos de tener la Feria Expo 67, ¿Por qué no los llamamos Expos? Y así lo hicieron.

En el Día de Apertura de 1969, más de 45,000 fanáticos vieron a los Expos jugar su primer encuentro, y el Himno Nacional de Canadá se tocó por primera vez en la historia de las Grandes Ligas.

 Los fanáticos estaban tan emocionados que llenaron las gradas en todos los partidos, incluso cuando el equipo perdió 110 juegos.

La primera superestrella de los Expos fue Rusty Staub, y el escritor de béisbol Ted Blackmon lo nombró: ‘’Le Grand Orange ”, que en francés significa ” La Gran Naranja ”, debido al color de cabello de Rusty. Pero solo 3 temporadas después, los fanáticos experimentarán su primer corazón roto, cuando, ‘’Le Grand Orange” fue cambiado a los Mets de Nueva York. El plan de la oficina fue contratar un grupo de caza talentos para construir una franquicia ganadora sin invertir en grandes agentes libres.

En 1973, el lanzador Steve Rogers hizo su debut, seguido por el antesalista Larry Parrish, el jardinero Warren Cromartie y el receptor Gary Carter. Luego, en 1975, fue el jardinero derecho Ellis Valentine y ‘’The Hawk’’ Andre Dawson se unió al club en el 76. Todos ellos construidos en el sistema de granja Expos.

En 1979, tendrían su primera temporada ganadora, cuando con todo el talento local ganaron 95 juegos y perdieron solo 65 veces. Los fanáticos estaban enamorados de su equipo, a pesar de que terminaron en segundo lugar.

 Para la temporada de 1981, los Expos mantuvieron el talento excepcional en las ligas menores y ese fue el caso de los novatos Tim Wallach y Tim Raines. Los cuales, al ser llamados a la gran carpa, fortalecerían la alineación y ayudarían al equipo a vencer a los Phillies en 5 juegos en la primera Serie Divisional de los playoffs y luego caerían en La Serie de Campeonato de la liga contra Tommy Lasorda y sus Dodgers, por el famoso jonrón de Rick Monday que dejo sin respiración a los fanáticos de Montreal, cambiando la historia de esta franquicia para siempre. Esto fue lo más cerca que estuvieron de alcanzar una Serie Mundial.

Durante los próximos 5 años, el equipo cambiará a muchos de sus superestrellas y los fanáticos una vez más llorarán la pérdida de sus héroes. 

Luego, el Gerente General, Dan Duquette, creo un plan de 3 años para convertir a los Expos en un equipo ganador para la temporada 94. Una de las movidas fue intercambiar por el receptor Darrin Fletcher y un par de lanzadores sólidos en Ken Hill y John Wetteland. Y uno de los factores clave fue traer al manager Felipe Alou a fines de mayo para que fuese el piloto encargado de conducir este equipo a la victoria.

En 1993, los fanáticos de los Expos recuerdan lo triste que fue ver a los Azulejos ganar la Serie Mundial con ese inolvidable jonrón de Joe Carter. Fue una mezcla de celos e impotencia, porque ellos habían llegado a la liga primero y siempre soñaron con ser el primer equipo canadiense en ganar un campeonato.

Después de que terminó la temporada del 93, el equipo, a pesar de su éxito en el campo, enfrentó muchos problemas financieros, y se vieron obligados a cambiar a Delino DeShields, un favorito de los fanáticos, a Los Angeles Dodgers por un lanzador prometedor pero muy descontrolado en sus lanzamientos llamado Pedro Martínez, quien con solo 22 años se suponía que reemplazaría a un as de aquel entonces en la persona de Dennis Martínez, quien también abandonó el equipo.

El mánager Felipe Alou tenía uno de los mejores jardines de la historia del béisbol: Moisés Alou, Marquis Grissom y Larry Walker de izquierda a derecha. No era un secreto para nadie que los Expos estaban muy cerca de ganar una Serie Mundial y algunos expertos antes del Día Inaugural en 1994 los pusieron como favoritos para ganarlo todo.

Durante la primera mitad del torneo, los Expos estaban 21 juegos por encima de 500. Después del descanso del Juego de Estrellas, el equipo siguió ganando, pero la cara fea del béisbol interferirá con el curso de la historia.  

El 12 de agosto se anunció que los jugadores se irán a la huelga y en ese momento, los Expos tenían el mejor récord en todo el béisbol con 74-40. Los fanáticos estaban optimistas de que ambas partes llegarían a un acuerdo y que la temporada se reanudaría, pero eso nunca sucedió. Y en uno de los días más tristes en la historia del béisbol, el 14 de septiembre de 1994, la temporada se canceló oficialmente y no hubo una Serie Mundial para jugar.

Durante los entrenamientos de primavera en 1995, el nuevo gerente general, Kevin Malone, recibió instrucciones de deshacerse de algunos jugadores clave. Wetteland, Grissom, Walker y Ken Hill. La gerencia traicionó por completo a los fanáticos y aniquilaron la capacidad del equipo para ganar.

La idea del propietario Claude Brochu, era construir un nuevo estadio en el centro de Montreal, y eso catapultaría al béisbol en la ciudad. El gobierno federal hizo su parte y eligió un campo que estaba en el lugar perfecto. Pero el gobierno provincial y el gobernador de Quebec, Lucien Bouchard, negaron cualquier tipo de ayuda financiera para la construcción del parque y a pesar de que los fanáticos hicieron mítines y acordaron pagar más impuestos, la construcción del nuevo parque nunca ocurrirá. Los fanáticos estaban furiosos y pedían la cabeza de Brochu, quien vendió el equipo al coleccionista de arte Jeffrey Loria.

El equipo seguiría perdiendo asistencia y Loria, vendería los derechos de la franquicia a las Ligas Mayores, la cual en 2004 jugaría su última temporada en Montreal antes de ser trasladados a Washington y cambiar su nombre a los Nacionales. 

La lista de estrellas de béisbol que comenzó su carrera como Expos y terminó en otro lado es enorme. Randy Johnson, Vladimir Guerrero, Cliff Floyd, Andres Galarraga y todos los nombres mencionados anteriormente lo demuestran.

¿Sera que un día los Expos resucitarán y serán parte de las Grandes Ligas nuevamente? No es una idea loca. Los fanáticos en Montreal, incluso teniendo el Hockey, que es tan popular, echan de menos a sus Expos. Con el plan de las Ligas Mayores de Béisbol de crecer y expandirse en todo Estados Unidos e incluso a nivel internacional, la esperanza de que algún día el béisbol vuelva a Montreal no es imposible. 

Fuente: AP

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