Pete Gray: La ”Maravilla de un solo brazo”

Por: Alfredo Álvarez

Miami– El béisbol, te hace sentir, que no importa tu peso, tamaño, raza o constitución física, puedes jugarlo y estar ahí como uno más. Una de las historias que prueban, que en el béisbol no hay nada imposible. Uno de esos ejemplos es el de Pete Gray.

Gray, nació en la ciudad de Nanticoke, Pennsylvania el 6 de marzo de 1915. Fue uno de los cinco hijos de inmigrantes lituanos, Antoinette y Peter Wyshner. Pete era un niño normal, hasta que perdió su brazo derecho a la edad de seis años cuando tuvo un accidente de camión en 1923. El brazo le fue amputado por arriba del codo.

A Pete, lo apasionaba el béisbol, y su total amor por el juego lo llevó a aprender a batear y lanzar la pelota con una sola mano, Para defender, atrapaba la pelota en su guante y luego rápidamente se lo quitaba y de un solo movimiento se pasaba la bola a su brazo izquierdo y la podía lanzar.

Siete años después de su accidente, completó los estudios elementales y comenzó a trabajar con 13 años. Como es de esperar, la vida fue difícil para Pete, pero él no soportaba que lo trataran con simpatía o como un ser diferente.

Su gran pasión por el béisbol no paro, y ya a los 19 años, estaba jugando de jardinero para los Hanover Lits Baseball Club. Luego se convertiría en semi-profesional con Pine Grove en Pennsylvania y Scranton en Brooklyn, Nueva York.  El 7 de diciembre, de 1941, ocurrió el terrible ataque de Pearl Harbour. En ese momento Gray, como muchos americanos, quiso unirse al ejército para defender a su país, pero desafortunadamente, lo negaron debido a su discapacidad física. A pesar  de que Gray les decía: “yo aprendí como jugar al béisbol así, estoy seguro que puedo manejar un rifle’’.

En 1942, firmó un contrato con el equipo de ligas menores: Three Rivers Club de la Liga Canadiense-Estadounidense. Su primer partido fue histórico, mucha gente fue solo por verlo. En la baja de la novena, dos outs y las bases llenas le toco batear. Al primer lanzamiento, Gray conecto un lineazo al jardín derecho, remolcando las carreras del empate y del gane. Los fanáticos estaban tan contentos y emocionados que lanzaron dinero al campo, aproximadamente un total de $ 700. Al terminar la temporada, bateó para 381, pero una lesión lo mantuvo fuera y solo participo en 42 juegos. Los periodistas lo llamaban: la “Maravilla de un solo brazo”.

Las cualidades de Pete, lo convirtieron en un exitoso jardinero de ligas menores por unas 6 temporadas. Gray contra todos los pronósticos, bateo para 333 y se robó un total de 63 bases; y para la admiración de muchos, fue nombrado el Jugador Más Valioso de la Asociación Sureña de 1944. Al siguiente año, los Carmelitas de San Luis en la Liga Americana, compraron su contrato por $ 20,000, y Pete firmó por $ 4,000. Con su uniforme número 14, Gray jugó en el jardín izquierdo y central de los Browns. Apareció en 77 juegos, bateando para 218, con un porcentaje de fildeo de 958 en el jardín central.  Su primer hit en las Mayores, fue contra los Tigres de Detroit, el 17 de abril de 1945. El 19 de mayo, cumplió su sueño de toda la vida, que era jugar en la catedral del béisbol: Yankee Stadium. Ese día, termino el encuentro con cinco imparables y dos carreras impulsadas.

Desgraciadamente, mientras la temporada avanzo, muchos scouts se dieron cuenta que Gray, debido a su condición, pasaba trabajo para batear bolas curvas y afuera y eso lo hizo bajar muchísimo su promedio. La última vez que jugo fue el 30 de septiembre de 1945. Esa temporada, Pete tuvo alegrías pero muchas tristezas. Su relación con los compañeros de equipo no era buena, y muchos estaban disgustados porque estaban en la pelea por repetir como campeones de la Liga Americana y sintieron que Pete frenó su éxito. También sentían, que realmente solo estaba allí para vender boletos y para aumentar la asistencia de los fanáticos. El año anterior habían ganado el campeonato, pero solo habían traído al parque unos 508,644 aficionados durante toda la temporada. Estas protestas, no tienen un fundamento estadístico, ya que el equipo tenía un porcentaje de victorias de .600 cuando Pete estaba en el campo, y solo .425 cuando se sentó en el banquillo. Esa temporada, terminaron terceros y la próxima temporada sin Gray cayeron al séptimo. Ese año, con Gray, sería la última temporada ganadora de los Carmelitas, antes de mudarse a Baltimore en 1954.

Lo que demostró Gray, en un terreno de pelota, fue un ejemplo inspirador para los militares discapacitados que regresaban de la Segunda Guerra Mundial. El para ayudar, visitó hospitales del ejército y centros de rehabilitación, hablando con amputados y asegurándoles que ellos también podrían llevar una vida productiva. Su carrera termino en ese mismo año, cuando muchas de las estrellas de béisbol regresaron del frente de batalla y asumieron sus posiciones previas en el diamante. Seguiría jugando en las menores del 1946 a 1949, y no dejo de ser un héroe local y hasta una celebridad.

Gray, se pasó el resto de su vida preguntándose si alguna vez fue lo suficientemente bueno, como para haber estado allí o si fue solo una atracción para que los propietarios ganaran dinero. Esta lucha personal, fue una de las posibles razones que lo llevaron a su adicción a los juegos de azar y el alcohol, después de dejar el béisbol.

Antes de su muerte, sin embargo, recuperó una sensación de integridad sobre sus logros, cuando decidieron hacer una película sobre su vida y además una biografía. Peter Gray, murió el 30 de junio de 2002, a la edad de 87 años. Fue enterrado en el cementerio St. Mary en Wilkes-Barre, Pensilvania. Su carrera no fue la de un Salen de la Fama, pero la valentía, la dedicación y su habilidad de sobreponerse a una dificultad lo hacen una de las inolvidables figuras del rey de los deportes: el béisbol.

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